lunes, 31 de enero de 2022

Pultsua hartuz 14

 


CGT-OSASUNBIDEA

KRONIKA SOZIOSANITARIOA 14 (31-01-2022)

¿Luz al final del túnel? Desde el Departamento de Salud se informa que en los últimos días va descendiendo el número de contagios, quedando por confirmar si se ha llegado al pico de hospitalizaciones y decesos. Ya hay quien vuelve a hablar de “luz al final del túnel”. Pero ¿qué luz?

Situaciones parecidas las hemos vivido en las distintas olas en los dos últimos años. Y en todas ellas el sentimiento amargo por la falta de perspectivas políticas que traten de afrontar los problemas estructurales de la sanidad pública. Basta con conocer el destino de los Fondos de Reconstrucción Next Generation o el de los Presupuestos de Navarra para constatar el bajo interés por revertir de raíz el estado desolador en que se encuentra el Sistema de Salud.

El malestar en Salud se sucede. Las quejas se repiten, una y otra vez las mismas denuncias por falta de respuesta o medidas efectivas. Estos días las trabajadoras del Centro de Salud de Sangüesa han expresado el escaso apoyo institucional a la atención sanitaria rural (consultas saturadas, sobrecarga de tareas, bajas y cupos sin cubrir,…). Igualmente hemos conocido las peticiones de dimisión en Enfermería del Area de Salud de Tudela, por una gestión inepta que trata de ocultar sus carencias descargando responsabilidades en las trabajadoras. Se va imponiendo un peligroso sentimiento de desazón, impotencia y derrota de quienes continuamente están dando vueltas en la rotonda sin encontrar ninguna salida.

Repercusión en la salud de la población. Los datos son demoledores. En Salud Mental, al acabar el año 2021 había 1.371 pacientes que aguardaban para ser atendidos mientras que un año antes, a 31 de diciembre de 2020, eran 813. El centro de salud mental infanto-juvenil es el que más pacientes tiene en lista, con 208, una cifra ligeramente inferior a la del año anterior (237). Y esperan una media de 41 días para ser atendidos frente a 55 hace un año. Le siguen los centros de Tudela (186 pacientes), el de la Milagrosa (165) y el de Burlada (163). En cuanto a especialidades, la situación también se agrava: La consulta para cardiología es una de las que más ha empeorado: de 1.122 pacientes a final de 2020 a 2.781 al acabar 2021. La demora media para una consulta supera los 100 días en cinco especialidades: cirugía vascular (234), cardiología (149), raquis (columna), con 154; rehabilitación (134) y otorrinomedia es de 149 días frente a 79 un año antes. También empeora la Unidad del dolor, con 316 pacientes frente a 96 hace un año, que esperan una media de 76 días. 82 días es el tiempo medio que aguardan los pacientes para ser operados. En cirugía plástica, neurocirugía y traumatología se dispara hasta 142, 103 y 93 días de media. La demora en cirugía vascular es de 89 días. Igualmente, en Tudela y Estella los tiempos de espera en consulta se disparan.

No podemos rendirnos al cansancio y a la frustración. Decíamos que nada hay más peligroso que el hecho de imponerse la impotencia y la derrota entre las trabajadoras de Salud. Ello sólo alimenta aún más los intereses particulares y el sálvese quien pueda. es momento de sacar fuerzas, de encontrar fórmulas de encuentro de apoyarnos mutuamente en la defensa urgente del Servicio Público de Salud, de conectar y de aliarnos con el sentir y el descontento de la población. Es momento de ir más allá: los problemas del Servicio Público de Salud no terminarán cuando aminore la pandemia. Es urgente un cambio de rumbo frente a quienes nos quieren hacer creer que las soluciones vendrán desde la inversión en tecnologías cada vez más caras, mientras se abandonan las medidas sociales como centro de gravedad de los planes para mejorar la salud de la población, y se sigue sin estabilizar a las plantillas. Es momento de parar los pies a quienes tan sólo nos ofrecen deterioro de lo público, a quienes alimentan las privatizaciones, ahogan la Atención Primaria y nos atan de pies y manos al poder de las multinacionales farmaceúticas. Es el momento de la unidad y la movilización. No lo resolverá todo, pero es el primer paso.

¿Con cuántas víctimas al día podemos vivir? La tragedia se desdibuja tras dos años de pandemia. Aunque siempre tiene algo de obsceno comparar cifras de muertos, es lo que toca si queremos responder –con toda cautela– a preguntas como ésta: ¿Qué número de fallecimientos por una causa determinada es aceptable? No hay una cifra mágica, claro. Pero sí algunas orientativas. Por ejemplo, 8.000 al año en accidentes de tráfico demostraron ser demasiadas. Pero, ¿y cien al día por covid-19? ¿Y cerca de 4.000 al año por suicidio? En esa búsqueda de respuestas, aflorará la conclusión de que dos años de pandemia han elevado el umbral de lo que estamos dispuestos a ver como aceptable. Nos hemos, se podría decir, acostumbrado a más muertes de lo normal, en parte por su carácter aparentemente inevitable y en parte porque funcionamos por comparación. Y eso vale tanto para el covid-19 como para el suicidio o los accidentes de tráfico.

https://www.sasmadrid.org/index.php/noticias/8510-con-cuantas-victimas-al-dia-podemos-vivir-la-tragedia-se-desdibuja-tras-dos-anos-de-pandemia-31-01-2022

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